Por eso insistimos tanto con la titularidad del dominio, que en Uruguay tiene una particularidad útil: el formulario de registro de un dominio .uy pide cuatro contactos distintos —titular, administrativo, técnico y de pago— y los datos del titular incluyen cédula de identidad o RUT. Es decir que la distinción entre «quien administra» y «quien es dueño» ya está prevista en el trámite oficial: no es una recomendación nuestra, es cómo está diseñado el registro. Que tu proveedor figure como contacto técnico es lo normal; que figure como titular, no.
Si tu caso es más agudo que este, cada uno tiene su camino: mi web no abre si directamente está caída, el que me hizo la web no contesta si el problema es que desapareció el proveedor, y perdí el acceso a mi página web si lo que falta son las claves. Si lo que querés es prevenir, está soporte y mantenimiento.
Un síntoma que aparece casi siempre en estos sitios y conviene medir antes de decidir nada: la lentitud. Un sitio que nadie tocó en años suele haber acumulado fotos sin comprimir y complementos que nadie auditó, y eso se mide gratis en diez minutos. El chequeo está en por qué mi página web va lenta, y sirve justamente para esto: si el peso está en el contenido conviene sostener, y si está en la estructura conviene rehacer.
Hay una forma en que esta deuda se cobra de golpe y conviene nombrarla: un sitio que nadie actualiza hace años no necesita que alguien lo elija para ser atacado, alcanza con que un programa automático encuentre un complemento viejo. Si ya pasó, el orden correcto de las primeras horas está en web hackeada: qué hacer primero.